FILOCLEÓN.
No, jamás mientras viva dejaré de llevar este manto, al que debí la salvación en aquella batalla cuando el Bóreas se desencadenó furioso.[168]
BDELICLEÓN.
¿No deseas tu comodidad?
FILOCLEÓN.
¡Por vida de Júpiter, no hay más que hacerse hermosos trajes! El otro día me ensucié tanto atracándome de peces fritos, que tuve que pagar tres óbolos al quita-manchas.
BDELICLEÓN.
Una vez que te has puesto en mis manos, ensaya este nuevo género de vida, y déjame cuidarte.
FILOCLEÓN.