UNA PANADERA. (A Bdelicleón.)
Socórreme, en nombre de los dioses. Ese hombre me ha arruinado; al pasar, agitando a tontas y a locas su antorcha, me ha echado a rodar por la plaza diez panes de a óbolo, y además otros cuatro.
BDELICLEÓN.
¿Ves lo que has hecho? Tu dichoso vino nos va a llenar de pleitos la casa.
FILOCLEÓN.
No lo creas; un cuentecillo alegre lo arreglará todo: verás cómo me reconcilio con esta.
LA PANADERA.
Te juro por las dos diosas[207] que no te reirás impunemente de Mirtia, hija de Ancilión y de Sóstrata, después de haberle echado a perder sus mercancías.
FILOCLEÓN.