¿Y Pitángelo?[193]

JANTIAS.

¡De mí ni una palabra! Y se me está hundiendo el hombro.[194]

HÉRCULES.

¿Pero no componen también tragedias otros diez mil mozalbetes infinitamente más habladores que Eurípides?

BACO.

Esos son ramillos sin savia, verdaderos poetas-golondrinas, gárrulos e insustanciales, peste del arte, que en cuanto la Musa trágica les concede el más pequeño favor lanzan de una vez todo su talento, y caen extenuados de fatiga. ¡Oh! Por mucho que busques, no hallarás uno de esos vates fecundos que seducen con sus magníficas palabras.

HÉRCULES.

¿Cómo fecundos?

BACO.