Sí, fecundos y capaces de inventar estas atrevidas expresiones: «el éter, habitacioncita de Júpiter»,[195] «el pie del tiempo»,[196] «el corazón no quiere jurar,[197] pero la lengua perjura sin la complicidad del corazón.»
HÉRCULES.
¿Y eso te gusta?
BACO.
Estoy más que loco por ellas.
HÉRCULES.
Si son necedades, tú mismo lo conoces.
BACO.
«No habites en mi espíritu: ya tienes tú tu casa.»[198]
HÉRCULES.