Pues todo eso es lo más detestable.

BACO.

En comer me podrás dar lecciones.[199]

JANTIAS.

¡De mí ni una palabra![200]

BACO.

Escucha ahora la razón de haberme vestido como tú. Es para que me digas, por si tengo necesidad, los huéspedes que te acogieron cuando fuiste a buscar al Cerbero. Indícamelos, y también los puertos, panaderías, lupanares, paradores, posadas, fuentes, caminos, ciudades, figones, y las tabernas donde haya menos chinches.

JANTIAS.[201]

¡De mí ni una palabra!

HÉRCULES.