(Vase.)
MNESÍLOCO.
Y yo, ¿qué haré?
EURÍPIDES.
Espera; ya sale. ¡Oh Júpiter! ¿Qué suerte me reservas hoy?
MNESÍLOCO.
Por los dioses, quiero saber lo que te pasa. ¿Por qué gimes? ¿Por qué te lamentas? Siendo mi yerno, no debes tener secretos para mí.
EURÍPIDES.
Me amenaza una gran desgracia.
MNESÍLOCO.