¿Por qué?

ESQUILO.

Porque mis tragedias me han sobrevivido,[301] y las suyas murieron con él; de suerte que puede utilizarlas contra mí. Sin embargo, ya que lo deseas, hay que obedecerte.

BACO.

Ea, traedme fuego e incienso; antes de la contienda, quiero suplicar a los dioses que me inspiren una decisión acertada sobre este certamen. Vosotros, entonad un himno a las Musas.

CORO.

Hijas de Júpiter, castas Musas, que leéis en la mente ingeniosa y sutil de los forjadores de sentencias, cuando, aguzando su talento y desplegando todos sus artificiosos recursos, descienden a combatir sobre la arena de la discusión, venid a contemplar la fuerza de estos dos robustos atletas, y otorgad al uno grandiosas frases, y al otro limaduras de versos. El gran certamen de ingenio va a principiar.

BACO.

Orad también vosotros, antes de recitar vuestros versos.

ESQUILO.