Entiendo; es como si uno dijera a su vecino: «Préstame la artesa, o si quieres el arca de amasar.»
ESQUILO.
No es lo mismo, charlatán; mi verso es inmejorable.
BACO.
¿Cómo? Pruébamelo.
ESQUILO.
Todo el que goza de los derechos de ciudadanía puede venir a su patria, porque viene sin haber experimentado antes ningún infortunio; pero el desterrado viene y entra.[348]
BACO.
¡Muy bien, por Apolo! ¿Qué dices a eso, Eurípides?
EURÍPIDES.