EURÍPIDES.

Pero déjame decir a lo que he venido.

AGATÓN.

Habla.

EURÍPIDES.

Agatón, «es de hombres sabios el decir muchas cosas en pocas palabras. Herido por una desgracia nueva, vengo a suplicarte.»[38]

AGATÓN.

¿Para qué me necesitas?

EURÍPIDES.

Las mujeres, reunidas en el templo de las dos diosas, han resuelto hoy mi perdición, porque hablo mal de ellas.