EURÍPIDES.
Si desconfiamos de los ciudadanos en que hoy confiamos, y empleamos a los que tenemos en olvido, quizá nos salvaremos. Pues si con aquellos somos infelices, ¿no conseguiremos ser felices empleando a sus contrarios?
BACO.
¡Admirable! Eres el hombre más ingenioso, un verdadero Palamedes.[393] Dime, ¿esa idea es tuya o de Cefisofonte?[394]
EURÍPIDES.
Es mía; la del vinagre es de Cefisofonte.
BACO.
¿Qué dices tú?
ESQUILO.
Dime antes a quiénes emplea la república. ¿A los hombres de bien?