BACO.
No; los aborrece de muerte.
ESQUILO.
¿Le agradan los malos?
BACO.
Tampoco; pero la necesidad le obliga a echar mano de ellos.
ESQUILO.
¿Qué medios de salvación puede haber para una ciudad que no quiere paño fino ni burdo?[395]
BACO.
Por favor, Esquilo, discurre alguno que nos saque del abismo.