EURÍPIDES.
En qué quedamos, ¿lo harás?
AGATÓN.
No lo esperes.
EURÍPIDES.
¡Desdichado de mí! ¡Estoy perdido!
MNESÍLOCO.
Eurípides, mi querido yerno, no te desalientes.
EURÍPIDES.
¿Qué hacer?
EURÍPIDES.
En qué quedamos, ¿lo harás?
AGATÓN.
No lo esperes.
EURÍPIDES.
¡Desdichado de mí! ¡Estoy perdido!
MNESÍLOCO.
Eurípides, mi querido yerno, no te desalientes.
EURÍPIDES.
¿Qué hacer?