MNESÍLOCO.

Échale a ese al infierno, y dispon de mí a tu antojo.

EURÍPIDES.

Pues tú mismo te me ofreces, acepto. Vamos quítate ese vestido.

MNESÍLOCO.

Ya está en el suelo. ¿Qué intentas hacer de mí?

EURÍPIDES.

Afeitarte la barba y quemarte el pelo de más abajo.[42]

MNESÍLOCO.

Haz lo que gustes, ya que me he ofrecido.