Por eso mismo nos hemos reunido aquí, para preparar nuestros discursos. Vamos, poneos pronto las barbas, tú y todas las que se han ejercitado en hablar.
MUJER OCTAVA.
Pero, loca, ¿quién de nosotras no sabe hablar?
PRAXÁGORA.
Ea, ponte la barba y conviértete cuanto antes en hombre. Aquí dejo las coronas;[425] ahora me voy a plantar yo también la barba, por si acaso tengo necesidad de decir algo.
MUJER SEGUNDA.
Querida Praxágora, ¡mira, mira qué ridiculez!
PRAXÁGORA.
¿Cómo ridiculez?
MUJER SEGUNDA.