¿Hay alguna otra que quiera hablar?
MUJER NOVENA.
Yo.
PRAXÁGORA.
Pues ponte la corona: la cosa marcha. Procura pronunciar un discurso bello y vigoroso, apoyándote con majestad sobre tu báculo.
MUJER NOVENA.
«Hubiera deseado ciertamente que cualquiera de los que están avezados a las lides oratorias me hubiera permitido con lo excelente de sus proposiciones permanecer tranquilo en mi lugar; mas no puedo consentir, por lo que a mí respecta, que en las tabernas se construyan aljibes.[429] ¡No, por las dos diosas!...»
PRAXÁGORA.
¡Por las dos diosas![430] ¿En qué estás pensando, desdichada?
MUJER NOVENA.