¿Qué hay? Todavía no te he pedido de beber.
PRAXÁGORA.
Es verdad; pero, siendo hombre, has jurado por las dos diosas: lo demás ha estado bien.
MUJER NOVENA.
Tienes razón, por Apolo.
PRAXÁGORA.
¡Basta! No doy un paso para ir a la asamblea sin que todo quede perfectamente arreglado.
MUJER NOVENA.
Dame la corona: voy a arengar de nuevo. Ahora ya creo que lo he pensado bien. «En cuanto a mí, oh mujeres aquí reunidas...»
PRAXÁGORA.