EURÍPIDES.
Levántate para que te queme el vello; ahora inclínate.
MNESÍLOCO
¡Cielo santo! ¡Me vas a chamuscar como a un cerdo!
EURÍPIDES.
Traedme una antorcha o una lámpara. Inclínate y cuídate solo de una cosa.[46]
MNESÍLOCO.
Ya la cuidaré, por Júpiter. ¡Oh, yo me abraso! ¡Agua, vecinos, agua, antes de que la llama incendie mi trasero!
EURÍPIDES.
Tranquilízate.