CIUDADANO PRIMERO.
Después, ¿qué?
CIUDADANO SEGUNDO.
Esperar de nuevo y dar tiempo.
CIUDADANO PRIMERO.
¿A qué?
CIUDADANO SEGUNDO.
A que haya un terremoto o un relámpago de mal agüero, o a que pase una comadreja, y verás, imbécil, cómo nadie lleva nada al depósito.[495]
CIUDADANO PRIMERO.
Tendría gracia que por estar esperando no encontrase dónde depositar mis cosas.