A ti se debe el nacimiento de todas las artes y de las invenciones más ingeniosas de los hombres. Por ti, y solo por ti, uno corta cueros sentado en su taller; otro forja el bronce; otro trabaja en madera; otro refina el oro que de ti ha recibido; otro roba en las calles; otro horada paredes; otro es batanero; otro lava pieles; otro las curte; otro vende cebollas; otro, sorprendido en adulterio, sufre, por ti también, la depilación.[551]
PLUTO.
¡Triste de mí! ¡Cuánto tiempo he estado sin saberlo!
CARIÓN.
¿No es él quien ensoberbece al gran rey?[552] ¿No es él quien convoca a la asamblea a los ciudadanos?[553] ¿No es él quien equipa los trirremes?[554] ¿No es él quien mantiene nuestros mercenarios de Corinto?[555] ¿No es él quien hará desesperar a Pánfilo,[556] y con Pánfilo al comerciante de agujas?[557] ¿No es él quien da tantos humos a Agirrio?[558] ¿No es él quien incita a Filepsio[559] a recitar sus fábulas? ¿No es él quien envía auxiliares al Egipto?[560] ¿No es por él por quien Lais[561] ama a Filónides?[562] ¿No es él por quien la torre de Timoteo?[563]...
CREMILO. (A Carión.)
Que ojalá te aplaste. — (A Pluto.) En una palabra, por ti se hace todo. Tú eres la causa de todos nuestros males y de todos nuestros bienes; tenlo entendido.
CARIÓN.
En la guerra la victoria se inclina siempre del lado donde tú pesas.
PLUTO.