¿Qué sucede? ¿Cómo y cuándo se ha enriquecido Cremilo tan de súbito? Yo no lo creo; sin embargo, los habituales concurrentes a las barberías[582] no hablan de otra cosa que de su repentino enriquecimiento. Pero aún me admira más el que, a pesar de su próspera fortuna, mande llamar a los amigos: esto es apartarse de todos los usos y costumbres.

CREMILO.

Por los dioses, todo lo diré sin rebozo. Sí, Blepsidemo, mi situación actual es mejor que la de ayer; quiero hacerte partícipe de mi suerte, como a uno de mis amigos.

BLEPSIDEMO.

¿De veras eres rico como dicen?

CREMILO.

Lo seré muy pronto, si Dios quiere. Pero hay todavía un riesgo que correr.

BLEPSIDEMO.

¿Cuál?

CREMILO.