No.
BLEPSIDEMO.
¡Oh Hércules! ¿Qué medio emplearé? Está visto que no quieres confesar la verdad.
CREMILO.
¡Si me acusas antes de oírme!
BLEPSIDEMO.
Amigo mío, antes de que el asunto se divulgue, yo lo arreglaré a poca costa, tapando la boca a los oradores con algún dinero.
CREMILO.
Tienes toda la traza, querido mío, de gastar tres minas en el negocio y presentarme una cuenta de doce.
BLEPSIDEMO.