¿Te habrá correspondido mala letra en el sorteo para beber?
LA VIEJA.
Tú te ríes, y yo, ¡infeliz!, muero devorada por una pasión.
CREMILO.
Vamos, acaba de decir cuál es la pasión que te devora
LA VIEJA.
Escucha: yo amaba a un joven pobre; ¡pero tan hermoso, tan bien formado, tan bueno! Todo cuanto le pedía me lo daba con la mayor solicitud y cariño; yo a mi vez no le negaba nada.
CREMILO.
¿Y qué solía pedirte?
LA VIEJA.