Voy a llamar a alguno de la casa.
CREMILO.
No es necesario: aquí me tienes; ¿qué es lo que te trae? Habla.
LA VIEJA.
Soy víctima, amigo mío, de la acción más inicua o infame desde que ese dios ha recobrado la vista; mi existencia es insoportable.
CREMILO.
¿Cómo? ¿Serás acaso un delator-hembra?
LA VIEJA.
No, por cierto.
CREMILO.