EL JOVEN.
A adivinar cuántos dientes conservas.
CREMILO.
Yo adivinaré también; le quedan tres o cuatro.
EL JOVEN.
Has perdido; no tiene más que una muela.
LA VIEJA.
¡Hombre infame! ¿Has perdido el juicio para sacarme los trapos a la colada[630] delante de tanta gente?
EL JOVEN.
No te vendría mal una buena jabonadura.