EL JOVEN.
Vamos, no quiero disputártela.
CREMILO.
¿Por qué?
EL JOVEN.
Por respeto a tu edad: a otro nunca se lo hubiera consentido. Vete en paz con la muchacha.
CREMILO.
Entiendo, entiendo: no quieres vivir ya con ella.
LA VIEJA.
¿Y quién lo consentirá?