EL JOVEN.
Yo no puedo tener relaciones con una vieja que cuenta trece mil años de amoríos.
CREMILO.
Sin embargo, pues no te desdeñaste de beber el vino, justo es que apures la hez.
EL JOVEN.
Pero esta es sumamente rancia y corrompida.
CREMILO.
Pásala por la manga y se purificará.
EL JOVEN.
Pero entra: yo te sigo para ofrecer al dios estas coronas.