¡Hola! Carión: aguarda.
CARIÓN.
¿Eras tú el que tan estrepitosamente golpeaba la puerta?
MERCURIO.
No, pero me disponía a llamar cuando has abierto. Ea, corre y advierte a tu amo que sin perder un instante se me presente con su mujer, sus hijos, sus criados, su perro, tú y su marrano.
CARIÓN.
¿Pues qué ocurre?
MERCURIO.
Júpiter, gran bribón, quiere aderezaros a todos en la misma cazuela y arrojaros al Báratro.
CARIÓN.