[120] Otro nombre alegórico (εὖ, bien, βουλή, consejo) forjado para poner de relieve la desacertada conducta de los senadores que cedieron ante el gobierno de los Cuatrocientos, y permitieron la abolición de la democracia. (Véase Tucídides, VIII, 68, 72.)
[121] El taxiarco mandaba ciento veintiocho hombres, y era el jefe del batallón que suministraba cada tribu.
[122] Llamábase así al que mandaba un cuerpo de ejército.
[123] Fiestas que se celebraban en memoria de la vuelta de Ceres.
[124] Fiestas llamadas así del σκίρον, dosel, bajo el cual eran llevadas procesionalmente las estatuas de Minerva, Ceres, Proserpina, el Sol y Neptuno.
[125] El mismo general de quien se burló en Los Acarnienses por su afición a la guerra. Aquí le hace ya justicia.
[126] El demagogo exvendedor de lámparas, tantas veces atacado por Aristófanes.
[127] Τόκον en el original significa interés del dinero y feto.
[128] Dos versos están tomados textualmente de la Helena de Eurípides; el tercero está parodiado. — La sirmea era una planta, que se duda si era astringente o purgante. — Llama irónicamente blanco al Egipto, burlándose del epíteto de negro que era de rigor al hablar del limo del Nilo.
[129] Helena, versos 16 y 17.