[316] Verso de los Mirmidones de Esquilo.

[317] La frase griega equivalente es muy pintoresca, aunque intraducible a la letra: πυργώσας, edificando torres. — Antípatro de Tesalónica, en un epigrama a Esquilo, la adopta para caracterizar la elocución magnífica del gran poeta.

[318] Lit., de cuatro codos. El codo tenía cuarenta y cinco centímetros.

[319] Alusión a los contemporáneos de Aristófanes, que no querían encargarse de más magistraturas que las que producían algún lucro, rehuyendo aquellas en que podían ser útiles al Estado.

[320] Véase Homero, Ilíada, VII.

[321] Tragedia de Esquilo.

[322] En la tragedia de Esquilo no se da tal noticia, por lo cual este pasaje ha preocupado mucho a los comentadores. Para explicarlo, han supuesto unos que Esquilo compuso otros Persas, cuyo asunto era la batalla de Platea, y otros, que en vez de Darío debía entenderse Jerjes.

[323]

Silvestres homines sacer interpresque deorum,

Cædibus et victu fœdu deterruit Orpheus.