[563] Ostentoso edificio construido por Timoteo, hijo de Conón. Era un general hábil y afortunado, y muy joven al representarse el Pluto.

[564] El talento valía 5560 pesetas.

[565] Veía a través de los cuerpos opacos, y distinguía hasta lo que pasaba en los infiernos. Fue uno de los argonautas. Se le atribuye el descubrimiento de los metales.

[566] Parte de la víctima que Cremilo había sacrificado a Apolo. Era costumbre obsequiar con ella a los parientes y amigos.

[567] Los griegos despreciaban a los pueblos que practicaban la circuncisión.

[568] Plauto (Mercator, III, esc. IV, V) dice también: Non hominem mihi, sed thesaurum nescio quem memoras mali.

[569] Vimos en Las Junteras que se sorteaban por medio de letras los ciudadanos que debían de formar parte de los tribunales cada año. Carión quiere decir que en vez de pensar en castigarle, el coro debía de pensar en arreglar sus cosas para bien morir.

[570] La insignia del juez era un bastón o vara (σκῆπτρον) que devolvían al Pritáneo al finalizar cada sesión, recibiendo entonces el trióbolo.

[571] Y resistiendo sin duda a la tentación de arrancar algunas cabezas.

[572] Conocida es la fábula que de Midas se refiere. Era este un rey que devolvió a Baco su ayo y pedagogo Sileno; en recompensa de cuyo favor el dios le concedió la merced que le pedía, que era convertir en oro cuanto tocase. Midas hubiera muerto de hambre si Baco no hubiera revocado el funesto don. En otra ocasión, habiendo dicho que la flauta de Pan era más armoniosa que la lira de Apolo, este le castigó haciéndole salir dos soberbias orejas de asno. De suerte que Midas era el prototipo de los avaros y de los pseudo-dilettanti mitológicos.