[613] Brunck propone que se lea ἶπος, ratonera, en el texto, en vez de ἰπνός, lección seguida por Dindorf, Bergck, Boissonade y otros. Este ἰπνός se traduce generalmente lámpara o linterna; pero la interpretación que le damos es más cómica. (V. La Paz, 841, y el escolio al verso 813 del Pluto.)
[614] Nates.
[615] Era costumbre consagrar a los dioses, después de haberlos usado, los vestidos que se llevaban al ser iniciado en los misterios de Eleusis. Muchos no los ofrecían hasta que no podían gastarlos ya de puro viejos.
[616] Hechicero que vendía anillos mágicos, especie de amuletos que se creía preservaban de la mordedura de animales venenosos.
[617] Cuando le convenía para librarse de ciertos gravámenes de que los comerciantes estaban exentos. En estas exenciones era la más importante la del servicio militar.
[618] El derecho de acusar era público en asuntos de interés general.
[619] Quiere decir, «la cosa más preciosa.» El silfio era sumamente apreciado y se pagaba a peso de oro. Bato fue el fundador de Cirene, que comerciaba mucho en silfio.
[620] Era costumbre colgar las ofrendas de los árboles que había en los lucus o bosques sagrados.
[621] Σύκινον. Menciona esta madera por su poca consistencia y por tener su nombre la misma raíz que el de sicofanta o delator.
[622] Llama así a su manto y sus zapatos.