Pues aún no he concluido.

MUJER SEXTA.

Vengas de donde vengas, no te escaparás; no te irás sin castigo, para que luego te rías a nuestra costa refiriendo tu atentado: vas a morir.

MNESÍLOCO.

¡Que jamás se cumpla tu deseo!

CORO.

¿Cuál de los dioses inmortales vendrá en socorro de un hombre tan impío como tú?

MNESÍLOCO.

Vuestros gritos son inútiles: yo no suelto este niño.

CORO.