Por lo demás, puede creer que, lejos de despreciarle, me ha inspirado usted siempre una profunda estimación fundada en su corazón generoso y sensible y en su carácter afable sobre todo elogio. Lo que hay es (y no se ofenda porque se lo diga) que tiene usted la cabeza llena de ideas romancescas, las cuales le turban y le hacen ver lo que no es. Ayer se creía enamorado de una niña de quince años; hoy se juzga usted apasionado de una mujer de treinta. ¿No comprende usted mismo que en ello juega muy poco papel el corazón, y que todo tiene su raíz en una fantasía inquieta y poderosa? Hoy forja usted sobre mi insignificante persona una novela tan complicada é interesante como la que hace poco tejía sobre la hermosa niña que es todavía su novia. ¿No se le ocurre que esta novela necesariamente ha de terminar como aquélla? Estoy muy lejos de ser lo que su mente exaltada se ha figurado. No soy esa diosa de la Grecia de que usted habla, que sólo se comunica con la luna y recibe la adoración de los mortales sin pestañear, sino una pobre mujer plagada de defectos y que está en el caso de agradecer cualquier prueba de atención que se le conceda.

Me pide usted que le diga lo que debe hacer. Es una carga superior á mis fuerzas. No sé lo que convendría que usted hiciese. Sin embargo, yo en su caso me iría de este país por una temporada hasta que nos hubiésemos partido á Madrid. Cuando volviera á verme el año que viene, le doy mi palabra de que se habría deshecho la diosa de la Grecia y de que usted se reiría grandemente de sí mismo. Haga la prueba y lo verá.

LAURA.

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De D. Primitivo Alonso á M. Baltasar Alonso.—27, rue des Feuillantines.—Paris.

Querido sobrino: Leí tu grata del 14, y por ella veo que gozas de salud, de lo cual nos alegramos mucho, lo mismo tu tía que yo, pues es lo principal, porque de todo lo demás hay que hacer poco caso. Ya sé que marchan bien tus negocios, aunque nunca me dices una palabra. Eres lo mismo que tu padre, que cuando le sale bien una cosa se calla, y cuando le sale mal no tiene boca bastante para quejarse.

Quizás sepas por los periódicos que vamos á tener elecciones para el mes de Diciembre. Es el caso que me he comprometido á apoyar con todas mis fuerzas la candidatura del señor conde de Trevia, persona de quien me habrás oído hablar más de una vez, muy amigo mío, de sanas ideas y excelentes sentimientos. En estos tiempos de desorden conviene que los hombres que no queremos la destrucción de la religión de nuestros mayores, nos unamos y votemos personas de respeto para oponernos al torrente impetuoso que nos arrebata al ateísmo y á la demagogia. Te lo digo para que me contestes á la vuelta de correo si puedo disponer de los votos que tienes en la Meruca y en Cayacente. La mayor parte de ellos están obligados también á la fábrica, pero creo que si les presento una carta tuya amenazándoles con el desahucio no tendrán más remedio que hacer lo que se les mande. Cuento que no me faltarás en esta ocasión, pues ya sabes el interés que tengo en el asunto.

Pues hablando de otra cosa, te diré que las judías del Danubio que me has enviado han salido riquísimas, y que todos andan detrás de mí para que les proporcione algunas para sembrar. Parece mentira lo que aumentan de tamaño después que se cuecen. Los perales se los regalé á D. Lino Pereda, pero todos se secaron, lo cual me ha disgustado mucho, aunque presumo que habrá sido porque los plantó en tierra demasiado húmeda. Lo mismo se peca por lo mucho que por lo poco. No dejes de mandarme en tiempo oportuno algunos otros de buena casta, pues se los he prometido al cura de la Segada. El nabicol aquí no ha gustado gran cosa, pero es que no entienden una palabra de legumbres. Si lo hubieran comido á tiempo y no lo hubiesen dejado endurecerse en la tierra, estoy seguro de que dirían otra cosa. No sucedió lo mismo con la col de Bruselas, pues ha gustado tanto que no se cansan de alabar su finura y agradable sabor; pero como no se aprovechan de ella mas que los repollitos que nacen en el tronco, dicen que para comer algo es necesario segar un cuadro entero. En esto me parece que no dejan de tener razón. Es una legumbre muy rica, pero cara.

No tengo más que decirte por hoy. Consérvate bueno y recibe muchos recuerdos de tu tía y de toda la demás familia, y un fuerte y cariñoso abrazo de tu tío

PRIMITIVO ALONSO.