El joven escudero recorrió con la vista las primeras líneas, palideció y lanzó una exclamación de sorpresa y dolor.

—¿Qué es ello? preguntó el barón. ¿Vas á darme malas noticias de la señora baronesa ó de mi hija Constanza?

—¡Mi hermano, mi desgraciado hermano! exclamó Roger. ¡Hugo ha muerto!

—Te trató en vida como á mortal enemigo, Roger, y no veo fundado motivo para que tanto sientas su muerte.

—Era el único pariente que me quedaba en el mundo. Pero ¡qué noticias! ¡Cuánto inesperado desastre! Oid, señor barón.

El prior escribía que poco después de la partida de Morel se había congregado en la granja de Munster y puéstose á las órdenes del díscolo Hugo de Clinton numerosa fuerza compuesta de aventureros, bandidos y gente perdida de toda la comarca, quienes después de derrotar á las gentes de justicia y soldados del rey enviados contra ellos, habían puesto sitio al castillo de Monteagudo, habitado por la esposa é hija del barón. Que la baronesa, lejos de entregar la fortaleza, había organizado y dirigido la defensa con tantos bríos y acierto tal que al segundo día, después de empeñados y mortíferos asaltos, había perdido la vida Hugo, el jefe de los sitiadores, y huído y dispersádose éstos. La carta terminaba dando las mejores noticias sobre la salud de ambas damas é invocando sobre el barón las bendiciones del cielo.

—¡La profecía! dijo el barón tras larga pausa. ¿Recuerdas, Roger lo que nos dijo aquella noche memorable y fatal la esposa de Duguesclín? El asalto del castillo, el jefe de la barba rubia, todo, todo. ¡Es portentoso! Y á propósito, Roger; nunca te he preguntado por qué la noble profetisa dijo de tí que tenías el pensamiento puesto en el castillo de Monteagudo con más constancia y cariño que yo mismo....

—Quizás tuviera también razón al decirlo, señor, replicó el escudero ruborizándose, porque os confieso que en aquel castillo pienso todo el día y con él sueño de noche.

—¡Hola! exclamó el barón. ¿Y cómo es eso, Roger?

—Debo confesároslo. Amo á mi señora Doña Constanza, vuestra hija, con el más puro y profundo amor....