F I N

ÍNDICE

Páginas.
[Prólogo][7]
[El cocobacilo de Herrlin][15]
Capítulo primero.—Simple introducción a una historia complicada[17]
Capítulo II.—Un informe consular[20]
Capítulo III.—La mancha azul[26]
Capítulo IV.—Preliminares de la campaña[30]
Capítulo V.—La primera vuelta[34]
Capítulo VI.—La máscara de hierro[39]
Capítulo VII.—Donde se entra en contacto con el enemigo[42]
Capítulo VIII.—Revista de fuerzas coloniales[48]
Capítulo IX.—«Don Pepe»[58]
Capítulo X.—Síntesis de tres ejercicios financieros[62]
Capítulo XI.—Donde el cocobacilo de Herrlin se apresta a entrar en acción[66]
Capítulo XII.—«Don Juan»[73]
Capítulo XIII.—El honor de los pueblos[79]
Capítulo XIV.—La septicemia de Herrlin[84]
Capítulo XV.—Una campaña electoral[89]
Capítulo XVI.—The Rabbit’s March[96]
Capítulo XVII.—«¡El conejo no existe!»[105]
Capítulo XVIII.—Donde se revela por fin la singular eficacia del cocobacilo de Herrlin[110]
[Una semana de holgorio][117]
Prólogo.—Julio Narciso Dilon[119]
Capítulo primero.—Desgraciado en el juego[121]
Capítulo II.—...afortunado en el amor[131]
Capítulo III.—El damero a media noche[135]
Capítulo IV.—Asalto a una Comisaría[139]
Capítulo V.—¡Alto el fuego![142]
Capítulo VI.—La luz de un nuevo día[146]
Capítulo VII.—Convicto y confeso[149]
Capítulo VIII.—Un interrogatorio[153]
Capítulo IX.—Aramis[157]
Capítulo X.—La ninfa Eco[161]
Capítulo XI.—«Hands up!»[164]
Capítulo XII.—La vuelta al hogar[168]
Capítulo XIII.—El asalto a la Comisaría 44[170]
Capítulo XIV.—De cómo recobro el uso de la razón y otros objetos[174]
[El culto de los héroes][179]
Capítulo primero.—De cómo D. Juan Martín iba acortando sus paseos[181]
Capítulo II.—En que se muestra que la piedad, como otros achaques de la vejez, la miopia por ejemplo, puede corregirse con el uso de cristales adecuados[185]
Capítulo III.—Breve excursión a través de los apellidos[191]
Capítulo IV.—El huevo de Leda[196]
Capítulo V.—La vuelta al Colonial[207]
Capítulo VI.—La muerte del héroe[219]
Capítulo VII.—Transfiguración[224]
Capítulo VIII.—Luto liviano[232]
Capítulo IX.—En el cual la señora de Alava reconoce que el Universo está perfectamente bien organizado[236]

COMPAÑÍA ANÓNIMA DE LIBRERÍA. PUBLICACIONES Y EDICIONES]

Precio: 4 pesetas.