Ahora veréis el triunfo del saber.
Hallóse en un punto con todos los bienes en su mano, señor de todos ellos. Fuélos tanteando y, habiéndolos sospesado, ni tomó la corona ni la tiara ni el capelo ni la mitra; sino una medianía, teniéndola por única felicidad.
Viendo esto el soldado, llegóse á él y rogóle le alcanzase un bastón de aquéllos y el cortesano un oficio.
Preguntóle si quería ser ayuda de cámara. Y él dijo:
De cámara no; de mesa sí.
Mas no se halló tal plaza, que era muerta.
Dábale una tenencia de la guarda. Tampoco la aceptó, por ser oficio de coscorrones, de más ruido que provecho.
Toma, pues, esta llave capona.
¿Y cómo comeré yo sin dientes? No te canses en buscarme oficio en palacio, que todo es ser mozo; búscame un gobierno allá en Indias y mejor cuanto más lejos.
Al estudiante le alcanzó su beneficio. Para Critilo y Andrenio un espejo de desengaños.