Iban ya encontrando algunos, que en el hábito parecían monjes y era, aunque al uso, bien extraño. Por defuera lo que se veía era de piel de oveja; Capa
de virtud.
mas por dentro lo que no se parecía era de lobos novicios, que quiere decir rapaces. Notó Critilo que todos llevaban capa y buena.

Es instituto, dijo el Ermitaño: no se puede deponer jamás ni hacer cosa, que no sea con capa de santidad.

Yo lo creo, dijo Critilo, y aun con capa de lastimarse. Está aquél murmurando de todo, con capa de corregir se venga el otro. Con capa de disimular permite éste que todo se relaje. Con capa de necesidad hay quien se regala y está bien gordo. Con capa de justicia es el juez un sanguinario. Con capa de celo todo lo malea el envidioso. Con capa de galantería anda la otra libertada.

Aguarda, dijo Andrenio. ¿Quién es aquella que pasa con capa de agradecimiento?

¿Quién ha de ser, sino la Simonía y aquella otra la Usura paliada?

Con capa de servir á la República y al bien público se encubre la ambición.

¿Quién será aquel, que toma la capa ó el manto para ir al sermón á visitar el santuario? Parece el Festejo.

El mismo.

¡Oh maldito sacrílego!

Con capa de ayuno ahorra la avaricia, con capa de gravedad nos quiere desmentir la grosería. Aquél, que entra allí, parece que lleva capa de amigo y realmente lo es y aun con la de pariente se introduce el adulterio.