MANFREDO.

?Lo has dispuesto todo en la torre, segun lo he ordenado?

HERMAN.

Todo esta pronto, senor, ved la llave y la arquilla.

MANFREDO.

Esta bien, puedes retirarte.

[Herman se va.]

MANFREDO solo.

Esperimento una calma y una tranquilidad que no habia conocido en mi vida. Si yo no supiese que la filosofia es la mas loca de nuestras vanidades, y la palabra mas vacia de sentido entre todas las inventadas en la jerga de nuestras escuelas, creeria que el secreto del oro, es decir la piedra filosofal tan buscada, se hallaba finalmente en mi alma. Este estado tan lisonjero no puede ser durable, pero ya es mucho el haberlo conocido aunque haya sido una sola vez. Ha enriquecido mis ideas con un nuevo sentido; y quiero escribir en mi libro de memoria que existe este sentimiento… ?Quien esta ahi?

[Herman vuelve a entrar.]