No encuentro nombre que darle
Y mi ardiente fantasía
No tiene la poesía
Que esa imágen tiene en sí.
Cantaré sus perfecciones
Mucho mas bellas al verlas,
Mas si quereis comprenderlas
A contemplarlas venid.
¿La conoceis? es un ángel
Bajado del alto cielo,
Para verter el consuelo
Del hombre en el corazon:
Es una cosa sin nombre
Como una luz misteriosa,
Como vision vaporosa,
Como un acento de amor.
Es blanca como la luna,
Es pura como una estrella,
Es tan cándida y tan bella
Cual la primer luz del sol,
Como esa luz que se mezcla
A los tintes de la aurora,
Y el verde campo colora
Con espléndido arrebol.
Es una cosa sin nombre
Entrevista en un ensueño,
En que se mira el diseño
Y no se puede esplicar,
Ó cual los ecos sin nombre
Que en mágica melodía
De la noche en la armonía
El alma suele escuchar.
Es una cosa sin nombre
Cual las quejas del amante,
Cuando suspira anhelante
De la música al compas;
Como el perfume que exhala
El cáliz de una flor pura,
Que inspira amor y ventura,
Y alivia el dolor tenaz.
Como el sol en el ocaso
Cuando moribundo arde,
Cual la estrella de la tarde
En la calma celestial;
Como el canto de las aves
En la enramada florida,
Ó cual sílfide vestida
De vaporoso cendal.
Es una cosa sin nombre
Como esas blancas visiones,
Que en largas meditaciones
Pasan con vuelo fugaz;
Ó como el blando murmullo
Que se oye en la selva umbría,
Cuando de la noche fria
Sopla la brisa fugaz.
Sol, estrella, luna, flor,
Aurora, sílfide, brisa,
Que alumbra con su sonrisa
Y alumbra con su mirar,
Es original sin tipo
Que encierra en sí al universo,
Y que no es dado, ni al verso,
Ni al pincel el retratar!
———
La lira cae de mi cansada mano,
Y me siento vencido en tu presencia:
Perdóname si quise en mi demencia
Tu candorosa imágen retratar.
No es dado á los pinceles ni á la lira
Ofrecer de tus gracias una idea,
Y todo aquel que tus encantos vea
Admirarlos podrá, mas no copiar.
No vivirás en mármoles, ni en lienzos,
No robarán tus formas los cinceles,
Ni colores darás á los pinceles
Para causar al mundo admiracion,
Por eso yo, tu rostro contemplando,
Hice un bosquejo en vez de tu retrato,
Mas me consuela el pensamiento grato
Que tu retrato está en mi corazon.
XVI
NOCHES DE DICIEMBRE
———
En esas noches serenas
De Diciembre delicioso,
Cuando entregada al reposo
La tierra parece estar,
Y cuando la blanca luna
Cruza el ancho firmamento,
Absorto en mi pensamiento
Yo me complazco en vagar.
Miro brillar en el cielo
Las estrellas encendidas,
Letras de luz esparcidas
Por la mano del Creador,
Que en inefables palabras
Revelan nuestro destino,
Y señalan el camino
Del audaz navegador.
Miro la onda agitada,
Que corona leve espuma
Y entre misteriosa bruma
Melancólica gemir;
Y en la playa solitaria
Estenderse blandamente,
Y bajo otra ola rugiente
Desfallecida morir.
Miro del árbol sombrío
Como se ajita el ramaje,
Mientras el verde follaje
A compas se oye vibrar.
Como si un aéreo coro
En él tuviese su nido,
Para recrear el oido
Con misterioso cantar.
Miro cruzar por el aire
Mil fantasmas vagarosas,
Cual las sombras vaporosas
Que en sueños vemos pasar,
Y por la mente, alumbrada
Con el reflejo del alma,
Las miro en plácida calma
Lijeras atravesar.
Entonces mi alma estasiada
Se desprende de este suelo,
Y se remonta hasta el cielo
A contemplar la creacion;
Y desplegando sus alas
Como el águila altanera,
Vuela de esfera en esfera
En rápida sucesion.
Si por acaso una voz
Dulce, tierna y melodiosa,
Una cancion armoniosa
A lo lejos hace oir,
La música me figuro
De la danza de las horas,
Que con sus plantas sonoras
Hacen el aire crujir.
Si á la vez, la mansa brisa
Que á los jazmines halaga
Y entre su copa se embriaga,
Viene mi rostro á besar,
Creo que alguna sílfide
Que cruza por el ambiente
Toca mi pálida frente
Con sus alas al pasar.
Y si una mujer hermosa
De blanca tela vestida,
Ante mi vista abstraida
Pasa como aparicion,
En éxtasis arrobado
Bajo influjo de un hechizo,
Creo que del paraiso
La puerta abre una vision.
Pero el aire de la noche
Mis pensamientos enfria,
Y apaga cual lluvia fria
De la mente el resplandor:
Que así el vapor de la tierra
Se desprende en forma leve,
Y luego en forma de nieve
Debilita su calor.
XVII
DOS PENSAMIENTOS
———