Considerando la Revolucion Americana como una cadena sucesiva de Revoluciones, que deben confundirse con un centro comun—de la libertad en la república—he creido deber vincular en este canto el presente y el porvenir de los dos grandes continentes, cuyas cataratas evoco. Su posicion geográfica parece estar indicando en el istmo de Panamá el lazo eterno que los debió ligar.

12—PÁGINA 23

Parto de mil ideas generosas
Que volaron en chispas luminosas
Por todo el continente de Colon.

La Revolucion del 25 de Mayo de 1810, no fué la primera de América, como algunos lo creen. Antes de ella, el 25 de Mayo de 1809, habia estallado en la Paz y Chuquisaca una Revolucion; pero habiendo sido sofocada, sus corifeos se hallaban presos en Buenos Aires, cuando en la plaza que hoy decora un sencillo monumento el pueblo se presentó como una entidad. A la revolucion de Mayo, ejecutada sin bayonetas ni violencias, presidió una solidez de ideas, que prestándole vigor desde sus primeros pasos, le dió lugar á establecer un inmenso sistema de propaganda, que antes de seis meses, por los esfuerzos directos de sus agentes y de sus armas, se estendió á Chile y el Perú. La revolucion de Mayo nunca fué sofocada: todas las demas lo fueron, y en medio de los mayores contrastes de la guerra de la Independencia no hubo una sola República, que no respirase libre de congoja, al mirar de pié á las Provincias Unidas del Rio de la Plata. La revolucion de Mayo no es, pues, la primera por su órden cronológico, sinó por su objeto, por su poder, por sus resultados y su influencia en los destinos de la América toda, en cuya balanza puso su inteligencia, su oro, su sangre y su espada, y hasta su porvenir.

13—PÁGINA 24

Contempla al Norte en trece fajas bellas
Como flamea el pabellon de estrellas
Símbolo de las glorias de la Union.

Al recordar á Mayo debíamos este tributo á la revolucion Norte-Americana, que fué el heraldo de la de Sud-América; y un recuerdo al primer pueblo del mundo que reconoció nuestra independencia, y que revindica en nuestros dias el honor de las instituciones republicanas.

14—PÁGINA 24

Como se esparcen jugos y colores
En el pólen fecundo de las flores.

Aunque el fenómeno de la fecundacion de las flores ha sido siempre un objeto comun de comparaciones poéticas, debo en conciencia hacer mencion de la de M. Delavigne en sus «Trois jours de Christophe Colomb» por referirse á la revolucion Norte-Americana.