Tell un jeune palmier, pour feconder ses sœurs
Fleurit et livre aux vents ses parfums voyageurs.

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«Derribemos su trono al despotismo
«Abramos ancha via al patriotismo,
«Alzemos los fanales de la ley,
«Rompamos su barrera á la ignorancia
«Alumbremos la mente de la infancia
«Y ennoblezcamos el humano ser.»

Moreno fué en efecto el apóstol político de la Revolucion de Mayo, y estas palabras que ponemos en su boca no son una suposicion gratuita, sino literalmente las que pronunció en la mañana del mismo dia 25 al saber que habia sido nombrado Secretario de la Junta:—«La variacion presente, dijo él, no debe limitarse á suplantar los funcionarios públicos é imitar su corrupcion é indolencia. Es necesario destruir los abusos de la administracion; desplegar una actividad que hasta ahora no se ha conocido, promover el remedio de los males que aflijen al estado; excitar y dirigir el espíritu público, educar al pueblo, destruir los enemigos y dar nueva vida á las provincias. Es preciso emprender un nuevo camino, en que lejos de hallarse alguna senda, sea necesario practicarla por entre los obstáculos, que el despotismo, la venalidad y las preocupaciones han amontonado despues de siglos ante la felicidad de este continente. (Vida y Memorias del Dr. Moreno.»)—Sin embargo, Rosas y los que como él se empeñan en oscurecer las glorias de la patria, en las que ninguna parte han tenido, se han atrevido á negar impúdicamente la existencia del grande pensamiento que presidió á la revolucion de Mayo. Las palabras de Moreno desmienten esta calumnia, y ellas forman el verdadero y único programa del 25 de Mayo de 1810.

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La que Atenas del mundo Americano, etc.

Antes que yo la ha llamado así un escritor célebre por su amor á la libertad y ardientes simpatias por las Repúblicas de Sud-América: el Abate de Prad.

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La tribuna de Agüero y de Dorrego.

Al nombrar dos célebres oradores Argentinos no he querido en ningun modo establecer la supremacia suya sobre los demas. He tenido en vista al elegirlos, el tomar el nombre del orador mas popular que ha tenido cada uno de los partidos en la arena parlamentaria y manifestar en este amalgama, que la herencia que nosotros hemos recojido es la de la patria y no la de los partidos.