De la misma suerte estuvo lloviendo con los horizontes cerrados.
DIA 4.
Asimismo se mantuvo lloviendo hasta el mediodia. A las cuatro de la tarde llegaron 3 indios y 2 chinas, los que no se pudieron entender por no haber traido lenguar z: los obsequiè como siempre.
DIA 5.
A las nueve de la mañana llegaron indios, los cuales ascendieron 60 personas entre hombres y mugeres, y entre ellos una china ladina, sobrina del cacique Calpisquis, la que dijo que toda aquella gente era del expresado cacique, que venian á vender caballos y reses por bayeta, ollas, bugerias, bizcocho, sombreros, harina, aguardiente y porotos: los agasajé, dándoles de comer y aguardiente, y se empezó la feria.
DIA 6.
Amaneciò con viento SO fresco, mucha lluvia y truenos, y siguió la feria de los indios, d ndoles de comer y aguardiente.
DIA 7.
Al amanecer empezé embarcar la vasijería, y todos los útiles que tenia en tierra, para pasar con el bergantin á la otra banda donde est n los indios, por custodiar los animales que comprè. A las dos de la tarde me anclé en la parte del N: inmediatamente echè la vasijería en tierra, y con ella hice un corral provisional para encerrar los caballos que compré, y seguì la feria. A las seis de la noche llegò el indio que fuè al Rio Negro llevar la noticia de mi entrada en el Colorado, al Señor D. Francisco de Viedma, con la deseada respuesta de haberla recibido dicho Señor, y todos en general se les dió de comer y aguardiente.