5.ª Estando ya adentro de la angostura que hace la Isla de las Gamas con tierra firme, se puede dar fondo en toda la bahía sin cuidado; teniéndolo solo de que no sea sobre algun bajo, y atendiendo á que si diere fondo en pleamar, le quede agua suficiente cuando esta baje para quedar en flote: en la inteligencia que lo que crece y mengua en este paraje en las mareas ordinarias, y con viento del cuarto cuadrante, es bruza y media, y con los vientos de afuera crece mucho mas, y segun la fuerza de los temporales que la impelen.

6.ª Pasando de la Bahía de Todos Santos á Bahía Anegada, es menester atender á la diferencia que hay en las mareas de una á otra, que es de 3º 27' (como se deduce de las observaciones que se expresan en el diario), para poder navegar y fondear con la posible seguridad, de no quedarse sobre algun bajo, de los infinitos que tiene: en inteligencia de que, con corta diferencia, tanto crece y mengua en una como en la otra.

7.ª Ninguno debe navegar de noche en ninguna de estas dos bahías por no arriesgarse á quedar varados; y en cualquiera paraje de ellas que dé fondo, puede estar seguro de su tenazon.

8.ª De dia se debe navegar de dos tercios de marea, creciendo para adelante, á fin de tener agua sobre los bajos para pasar, y al mismo tiempo si varáre, puede con facilidad sacar la embarcacion, creciendo el agua.

9.ª El paraje se señala con 4 anclas al O de la Isja de los Lobos, de 4 y 5 brazas de aguas, que entra á la Canal de Villarino; es de fuertísima tenazon, y si sale á la mar ancha, sin bajos que estorben la entrada en él, embarcaciones mayores, como lo creo con bastante probabilidad, podria muy bien servir para refugio de ellas, y hacer aguada, porque el paraje es segurísimo, y desde allí al Colorado vá seguro cualquier cayuco, desde el cual haciéndose á la vela para el Colorado hasta la Punta de los Zaramagullones, deberá navegar de dia y de bajamar, porque cuando está esta crecida, se cubre todo el desplayado y no se conoce la expresada canal; y al contrario, de bajamar todo queda en seco, á excepción de ella. Y para navegarla de continuo se necesita abalizarla, bien entendido, que toda la distancia que hay desde la Punta de los Lobos hasta el Colorado, es puerto seguro; y entrando dentro de la canal expresada, con toda seguridad se puede navegar, hasta con canoas.

10.ª Desde la Punta de los Zaramagullones hasta entrar en el Colorado, debe navegar de marea crecida, y á cualquiera hora, arrimando el costado de la embarcacion á las balizas, que allí dejé puestas á mi salida, dejándolas por la parte de babor.

11.ª Para venir del Colorado al Rio Negro es menester, inmediato al Arroyo Hondo, esperar viento al propósito para hacer esta navegacion, particularmente si es por el invierno, cuando los dias son cortos, los temporales muchos, y las noches penosas, largas y arriesgadas en estos. Los vientos mejores son de NE al NO. En esta atencion debe salir de Punta Rubia á la pleamar, y hacer bastante fuerza de vela, á fin de llegar al Rio Negro en el mismo dia de marea crecida, y entrar por la canal del N de su barra. Luego que la pase por la canal expresada, orzará á arrimarse á la punta del N que forma la boca del rio, así por tomar del mismo bordo el fondeadero, como por dar resguardo á un bajo chiquito que se halla á sotavento.

12.ª Siempre que los vientos sean del segundo ó tercer cuadrante fuertes, y haya mucha mar de leva, de ningun modo entrará por la expresada canal del N de la barra, porque en este caso es mucho mas seguro entrar por la del S, en la cual no altea tanto la mar como en la del N, por quebrar en los bajos de afuera, y los vientos expresados son en aquella favorables.

13.ª Habiendo mucha marea de leva (esto es de un temporal desecho) debe tener presente, que en la canal del N altea la mar mucho, porque no tiene resguardo alguno de la parte de afuera, y el que viniere á entrar por ella, debe contar con 9 palmos de alzada: cuya experiencia hice en este viage, que asegurado de la agua que habia, por las repetidas observaciones que tengo hechas, y que precisamente tenia lo menos dos brazas, embestí la barra que rompia de punta á punta, con marejada tan disforme cual nunca he visto en ella, y hallé las dos brazas mencionadas: pero toqué muchas veces, mandando la embarcacion solo 7 palmos de agua.

14.ª Desde el Rio Negro al Colorado pueden muy bien navegar chalupas, y barquear de una parte á otra víveres y algunos útiles, teniendo agua en el paraje à donde ahora dejè las pipas: y aunque salgan del Rio Negro con un pampero desecho, no hay que temer, porque van abrigadas, no separándose mas que una cuadra de la costa; y como mandan poca agua, hallan entrada á cualquier hora en Punta Rubia, y doblada esta, cualquier bote con seguridad puede navegar al Colorado. Pero si se estableciese tragin de un rio á otro, serian à propósito balandras ó goletas, que cargadas no mandasen arriba de 5 ó 6 palmos de agua, las cuales hallan agua à un tercio de marea creciendo, para pasar por todas las barras, y sobre todos los bajos que hay de una à otra parte.