DIA 3.
Amaneció nublado con el viento al OSO bonancible, y cayeron algunas gotas de agua, á cuya hora se tomó un bagual que todas las noches nos tenia en cuidado, y al fin rompió un lazo y se fué; salió un peon corriéndolo, y vió un indio que galopaba campo afuera. Vino á dar parte, y mandé inmediatamente tomar caballos, y salieron 13 hombres armados con chuza y pistolas: volvieron á mediodia con solo la novedad de haber hallado el rastro fresco, y de otros mas. Despues que salió esta partida fué el bote á reconocer la otra banda por haber sentido las centinelas ruido á la media noche, y se halló el rastro de un hombre á pié.
DIA 4.
Esta mañana mandé reconocer el campo, siguiendo el rio aguas abajo; á mediodia volvieron los descubridores, con la novedad de haber visto fuego: á las 2 de la tarde despaché una partida de seis hombres á reconocerlo, y habiendo llegado la media noche sin que hubiesen vuelto, puse, desde esta hora hasta el dia, la mitad de las tripulaciones de guardia.
DIA 5.
De mañana mandé un peon á hacer la descubierta, el que volvió á las 11 sin novedad. A las 12 llegaron los 6 descubridores, sin otra novedad que la de no haber podido llegar al fuego por estar lejos, habiendo caminado el rio, aguas abajo, como 12 leguas: lo que sentí bastante, pues me parecia me traerian noticia de la partida, que estoy impaciente esperando con los víveres que me debe mandar el Super-Intendente, que segun sus cartas ya dias ha que debia estar aquí; y con esta tardanza el rio baja y se avanza la estacion.
DIA 6.
Salieron á hacer la descubierta, y no huvo novedad en el campo.
DIA 7.
Mudé la bateria á la boca de la estacada, y hice el cuerpo de guardia de la parte de adentro, porque habiéndose retardado tanto tiempo los auxilios que espero del establecimiento, me hace ya desconfiar su envio, por lo que tiro á fortificarme lo mejor que me sea posible, por si la estada aquí fuere para tiempo largo. No hubo novedad en la descubierta del campo.