En la rinconada que hace el Diamante con el Desaguadero, á las orillas de este hay tierras, que se podrían tomar en ellas de todos frutos para mantener hasta 200 personas. En el paso seria muy conveniente una guardia, por las razones que expresaré en su lugar, y mas si hiciere ó tuviere tiempo y víveres para reconocer este rio.

DIA 27.

A las 5 de la mañana me hice á la vela, con viento al SE bastante fresco. A las 10 se rindió el palo mayor del Champan, por lo que me fué preciso arrimar á tierra para asegurarlo: siguió el viento fresco todo el dia por el ESE, y seguí todo el dia, y navegué al O SO 12 millas de distancia, arrimado á la barranca del S.

DIA 28.

Al amanecer mandé hacer la descubierta á un cerro alto á la banda del S, y me avisaron de que se veian dos ginetes á la del N; subí al mismo cerro á informarme, y no pude divisarlos. A las 7 de la mañana me hice á la vela y á la sirga, con viento por el O: de suerte que, aunque flojo, ayuda á vencer la disforme corriente de este rio; pero esta fué tal, que habiéndose trabajado todo el dia incesantemente, navegué al S ¼ al SE 2,000 varas de distancia, y en esto solo se conoce lo fácil ó dificultoso que es este rio de navegarse.

DIA 29.

Al salir el sol proseguí mi viage, y puse á bordo del Champan una barcada de bizcocho de la chalupa chica, para distribuir á las tripulaciones, y en su lugar cargué seis barriles de carne, uno de grasa y cuatro sacos de menestras.

Navegué este dia siempre por la barranca del S, al OSO 5° O 3 millas de distancia.

DIA 30.

Todo el dia caminé á la sirga por estar calma, y navegué al OSO 5° O 4½ millas de distancia, hasta un codillo que forma el rio, desde el que es el rumbo corregido que sigue al SSO y SO ¼ S; aunque por ser muy tarde no pude examinarlo bien.