Al amanecer proseguí la faena de pasar, para lo cual fué preciso desmontar un trecho considerable de sauces: á las 9 tuve ya en franquia las embarcaciones, y habiendo hallado el rio mejor que estos dias, aunque con el viento al OSO fresco, navegué todo el dia sin mayores embarazos. A las 2½ millas navegadas está el rio de una parte á otra lleno de grandes peñas, que no sin bastante dificultad pasé entre ellas. En este parage como media legua de distancia, hay por la orilla del S muy buena piedra blanca y dura, que pudiera servir para edificios: á cosa de 500 varas de las grandes piedras del rio hay un salto de furiosa corriente, en el cual pasa el rio por encima de un enladrillado de piedras blancas, que parece una rambla hecha á mano: la piedra parece labrada y muy igual.

Navegué este dia al SO 8° ó 4 millas de distancia.

DIA 9.

Al ser de dia continué á la sirga con viento OSO. A la 1½ de la mañana se adelantaron los maestros carpintero y calafate, y hallaron unos árboles de manzanas: cargaron de su fruta, y vinieron á encontrar las chalupas. Hice alto en este parage, y fueron á tomar manzanas todos los marineros, que vinieron cargados de solo un árbol, porque los demas ya no las tenian, y algunas que habia en otro árbol eran sumamente dulces y de esquisito gusto: las del que tenia muchas que casi llegaban sus ramas con el peso al suelo, eran algo agrias, pero muy jugosas y gustosas. Esto me hace juzgar, que los indios que estuvieron en este sitio habrá 15 ó 20 dias, se las habrian quitado á los árboles de mejor calidad, dejando estas, porque aun ahora son agrias, y entonces como estaban mas verdes, estarian mucho mas desagradables al paladar.

Pasé á ver los dichos manzanos, y conté 12 muy viciosos y de bastante tamaño, cuyo grandor se puede considerar de haber cargado de uno solo todos los marineros.

Hoy se hallaron, ó descubrieron escorbutos, el proel de la chalupa San Francisco, Andres Goytia, y el marinero de dicha, Miguel Urruti; y han venido bien las manzanas, pues aquí no hay otro socorro para este ni otros males, por no haberse embarcado dietas, medicinas, ni facultativo proporcionado á una expedicion como esta[15].

Navegué este dia una milla de distancia al O corregido.

DIA 10.

Al salir el sol proseguí mi viage con viento al OSO fresco, á espia y sirga, y siempre arrimado á las barrancas del S. A mediodia llegué á un parage, en el cual emplee toda la tarde preparando las espias y proporcionando pasage para las embarcaciones, y al fin me quedé á medio paso por haberse cerrado la noche: toda la tarde estuvo la gente desnuda en el agua que está sumamente fria, por estar los vientos tan fuertes y crudos como en el rigor del invierno. Navegué este dia al SO corregido una milla de distancia.

DIA 11.