DIA 30.
Al salir el sol proseguí mi navegacion á la sirga, remolcando con toda la gente una embarcacion algun trecho, y volviendo en busca de la otra, y hasta el botecillo necesita de 10, 12 y 15, y á veces 20 hombres para arrancarlo de la coriente. A mediodia se halló una manzana á la orilla del rio, ya mordida de boca humana: á la parte del S por una llanura corta, pasa un camino ancho y muy trillado, por el cual poco tiempo há que pasó bastante caballada.
Al ponerse el sol llegué á la boca del rio, que viene del SO faldeando la Cordillera: pasé á reconocerle, pero por ser muy tarde no pude informarme bien de sus circunstancias, por lo que dejo su descripcion para mañana que pienso examinarlo. Navegué este dia al NNO 5° N 2½ millas de distancia: hoy se hallaron en las playas abundancia de cáscaras de piñas traidas de las aguas.
DIA 31.
Pasé á reconocer el rio que viene del SO, y mandé 8 hombres armados á reconocer la campaña. Este rio viene de adentro de la Cordillera con rápida corriente: tiene muchas chicas islas pobladas de pequeños árboles de sauces y chacay, y por ellas es dividido el rio en diversos arroyuelos de poco caudal. Desagua por ocho bocas, por lo que se hace imposible su navegacion, aunque sea con la embarcacion mas chica: por la parte del S le entra, una legua distante de su desague, un arroyo chiquito, pobladas sus orillas de algunos arbolitos de chacay, y es de tan poco caudal que en diversas partes se corta.
El fondo del rio, adonde entra este chico, es de piedras redondas, y á sus orillas tocando en el agua peñascos bien grandes: las tierras de sus márgenes son infelicísimas, ó mas bien diremos que no es tierra, sino altísimos cerros de piedra viva, y en algunos cortos rincones llanos, arena y piedras redondas, y solo en el rincon que hace este rio con el de Huechum, se halla un pedacito de buena tierra, que puede llevar hasta 8 fanegas de trigo de sembradura.
Entre las piedras y arena se crian algunos navos, y hay en estas infelices llanadas pasto crecido, pero seco y raro.
Por dicho rio arriba dista la eminencia nevada de la Cordillera, de su desague en el de Huechum dos leguas, y lo mismo dista de las embarcaciones, pues están en su boca fondeadas.
A mediodia vinieron los descubridores, y entre ellos el patron Francisco Urristi y el calafate Ignacio Dominguez, sin mas noticia que la de ser el terreno, desde lo alto de la sierra que cae á la orilla del rio hasta el cerro de la Imperial, todo llano, y que dicho cerro en línea recta distaria á lo sumo de nosotros 7 leguas: que lo vieron muy claro, (porque suele estar cubierto de nieve) y todo blanco cubierto de nieve.
Este cerro en mi juicio es el que dicen los indios que tiene á su falda muchas manzanas, porque yo no hallo otro, y en el Cerro de la Imperial, por el rio que baja de dicho cerro por el nombrado Biobio, y otros que se juntan con él y desaguan en la Concepcion de Penco, es cierto que hay muchísima de dicha fruta, como asimismo por el rio de Valdivia. Estos indios me han dicho diversas veces en el establecimiento del Rio Negro, que en el parage de las manzanas está la mar; y esta es otra razon que me fuerza á creer, que el parage que ellos dicen que hay tanta abundancia de dicha fruta, es del otro lado de la Cordillera; y esto conviene y se ajusta bien á la razon, porque desde lo alto de la Cordillera se vé bien la mar del S, que por partes mediarán 8 leguas entre una y otra, y cayendo á los llanos de Valdivia mejor la verán.