—¡Salvador, Salvador!
Pero esto no lo oyó más que Dios, porque lo dijo con la lengua del alma, a punto que su cuerpo caía sin sentido sobre la arena del jardín.
FIN DE «7 DE JULIO»
Octubre-noviembre de 1876.
—¡Salvador, Salvador!
Pero esto no lo oyó más que Dios, porque lo dijo con la lengua del alma, a punto que su cuerpo caía sin sentido sobre la arena del jardín.
FIN DE «7 DE JULIO»
Octubre-noviembre de 1876.