—¡Hombre, magnífica victoria!—exclamó el diplomático—. ¿Pero qué dice aquí? ¡Oh, ésta sí que es gorda!: «Reus, 8 de junio. Aquí se habla de la muerte de Josef Napoleón, de los varios partidos que dividen la Francia y de la sublevación del Rosellón. Si estas noticias salen ciertas, podemos asegurar que llegó

ya el día de la venganza y de la libertad de España.»

—Vienen muy satisfactorios estos dos números de la Gaceta—dijo Amaranta.

—Ya sabía yo todo eso—afirmó con aplomo el Marqués—. ¡Pero qué veo, santos cielos! Este sí que es notición. Oigan todos, oiga usted, Sr. D. José María: «Valencia, 10 de junio. El ejército de Duhesme ha sido derrotado. Corren voces de que el castillo de Figueras está en nuestro poder; se repite la noticia del levantamiento del Rosellón y de la indignación con que ha visto toda la Francia la conducta de su Emperador con la España.»

Los sueltos que oí leer en aquella ocasión pueden verse en la Gaceta Ministerial de Sevilla, periódico oficial de la Junta Suprema. En sus breves columnas se insertaban diariamente despachos y noticias que remitían de todas partes.... Dictábalas el entusiasmo y las devoraba la credulidad, y como nadie las discutía, el efecto era inmenso. Según la Gaceta Ministerial, todos los días era derrotado un ejército francés, y todos los días ocurría en Francia una insurrección para destronar al azotador de Europa. ¡Ah!, entonces corrían unas bolas, junto a las cuales son flor de cantueso las equivocaciones del moderno telégrafo.

—Oigan ustedes—indicó la de Leiva, que había tomado el periódico de manos del Marqués—; ésta sí que es noticia extraordinaria. Y no digan ustedes que la sabían, porque hasta ahora no se ha hablado en España ni en el mundo de semejante cosa. Atención: «Cá

diz, 14. Corre muy válida la voz de que la Francia está dividida en tres partidos: borbónico, republicano y bonapartista.» También dice que han desembarcado en Rosas 11.000 hombres con armas, que vienen de Mallorca.

—¡Tres partidos!—gritó el Marqués diplomático, mirando a D. José María.

—¡Tres partidos! Ya lo sabía.

—¡Y yo también!... Pero corro a comunicar esta nueva a nuestros amigos—dijo el Marqués, levantándose.