NELL

Mamá, ¿cuándo nos llevas contigo?

LUCRECIA, meditabunda.

No sé... Tal vez muy pronto. Depende de circunstancias eventuales...

DOLLY, vivamente.

Mamá, ¿no sabes? Ha llegado el abuelito.

LUCRECIA, disimulando su disgusto, que solo se trasluce en rápidos destellos de sus pupilas rasgueadas de oro.

Ya, ya lo sé... Llegó esta mañana. ¿Y qué? Tan gruñón y desabrido como siempre.

NELL

A nosotras nos quiere mucho.